EL FUTURO PASA POR EL AHORRO DE ENERGÍA

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Con el invierno, la factura de la luz se dispara. El consumo eléctrico aumenta gracias a la calefacción: Con la crisis, muchos hogares tiene dificultades para abonar la factura de la luz dándose una situación de pobreza energética. Para ello, muchos edificios han instalado termostatos para regular el consumo de energía.

El Estudio Pobreza Energética en España, un análisis de tendencias presentado en marzo de 2014, analiza la evolución de los indicadores de pobreza energética sufrida desde el inicio de la crisis hasta el año 2012. El estudio confirma que el 17% de los hogares españoles (más de 7 millones de personas) tenían, ese año, gastos desproporcionados en las facturas de la energía doméstica y que el 9% (más de 4 millones de personas) se declaraba de mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno.

El ahorro y la eficiencia energética que puedan llegar a hacer los consumidores determinarán la salud futura del planeta.

Un buen mantenimiento de edificios para una buena gestión energética

Uno de los grandes problemas que nos encontramos a la hora de ahorrar energía es el mal estado de las instalaciones en las viviendas: La rehabilitación de edificios puede ayudarnos a ahorrar energía. Un edificio que apuesta por las energías renovables no solamente ayudará a una mejor eficiencia de y menor consumo de energía, sino que, además, el Gobierno por ley premia a aquellos edificios que reducen el consumo de energía, permitiendo ahorrar un 30% de la demanda de energía por calefacción y refrigeración.

Mejorar la eficiencia energética de las instalaciones, incorporando energías renovables y nuevas tecnologías que mejoren la gestión de la energía ayudarán a los hogares a hacer más llevadero este invierno: es una gran inversión pero, que, a largo plazo, nos permitirá gestionar con eficiencia nuestra energía.

El cambio de ventanas con vidrios dobles evitará que en invierno se pierda el calor en invierno. Cambiar las calderas de agua nos ayudará a ahorrar energía y dinero: El coste de la energía se ha incrementado un 60% desde el año 2005, y la tendencia no solo no ha parado sino que sigue al alza.

Saber cuándo utilizar la energía, aprovechando la luz natural, nos ayudará a ahorrar entre un 5 y un 30% de energía. Cambiar las bombillas por LED nos permitirá ahorrar entre un 80 y un 90% en iluminación.

La educación: factor clave para crear una cultura energética

Concienciar a la sociedad es el factor principal: la falta de cultura energética, pensando que volveremos a la situación anterior a la crisis sin explicar la mejora de la calidad de vida y las ventajas para la salud, es el principal problema al que nos enfrentamos. El ahorro energético, cultura que sólo se genera en los tiempos de crisis, debería nacer desde la base, en la educación escolar, para crear un futuro consumidor bien informado, capaz de tomar decisiones más adecuadas de gasto, gestionando mejor su energía.

Tener cultura energética es saber que los procesos de generación, transmisión y uso final de la electricidad, tienen costos económicos, sociales e incluso impactos ambientales que pueden tener alcance global: Hay que inducir en las personas una cultura energética que potencie comportamientos ahorrativos y profundice en el conocimiento de las aplicaciones para mejorar nuestro presente y construir un futuro.

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