Los niveles bajos de la combinación de vitamina D y vitamina K se asocian con un mayor riesgo de mortalidad

Un estudio de cohorte recientemente publicado ha confirmado que el estado de la vitamina D y la vitamina K está relacionado con el riesgo de mortalidad.

 

La vitamina K, que se encuentra naturalmente en las verduras de hoja verde, los productos lácteos fermentados y las yemas de huevo, es necesaria para la activación de ciertas proteínas que inhiben la calcificación en el sistema vascular. Esto permite reducir el riesgo de enfermedad coronaria e incluso la mortalidad, según los datos obtenidos por el estudio

 

El papel del estado combinado de vitamina D y K se ha investigado principalmente en estudios sobre resultados subclínicos o en poblaciones de enfermedades específicas. En la población general, se ha demostrado previamente que un estado bajo simultáneo de vitamina D y K se asocia con rigidez arterial (engrosamiento de la pared arterial). Habitualmente, este tipo de deficiencias desembocan en presión arterial alta o hipertensión.

 

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Niveles bajos de vitaminas D y K

 

El estudio prospectivo actual, publicado en el European Journal of Nutrition, explora la asociación de las concentraciones de vitamina D y K con la mortalidad por todas las causas. En este sentido, el equipo de investigadores de los Países Bajos concluye que el estado combinado bajo de vitamina D y K se asocia con un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas y posiblemente con diversas afecciones cardiovasculares que pueden terminar con la vida del paciente. Estos resultados se han demostrado en comparación con el estado adecuado de vitamina D y K en otros sujetos.

 

Este es el primer estudio que investiga la asociación del estado combinado de vitamina D y K con resultados de mortalidad en la población en general. La asociación del estado combinado bajo de vitamina D y K con la mortalidad fue mayor que la insuficiencia de una vitamina sola, y amplificó los riesgos.

 

Método de la investigación

 

Se inscribió una muestra de 4.742 participantes de mediana edad, el 53% fueron mujeres, el seguimiento duró 14 años, esa fue la mediana. El estado de vitamina D y K, medido respectivamente como 25-hidroxi vitamina D [25 (OH) D] y proteína Gla de matriz no carboxilada desfosforilada (dp-ucMGP), se evaluó a través de muestras de sangre.

 

Los datos de mortalidad se obtuvieron del padrón municipal y la causa de la muerte se consiguió mediante la vinculación de los certificados de defunción con la causa principal de muerte. Por otro lado, los datos acerca de los eventos cardiovasculares no mortales se obtuvieron a partir de diagnósticos de alta hospitalaria.

 

Además, los participantes completaron cuestionarios para determinar información detallada sobre comportamientos demográficos, relacionados con la salud, diagnóstico de enfermedades cardiovasculares y renales, antecedentes familiares, origen étnico, educación obtenida, uso de medicamentos y frecuencia de deportes. Los resultados informados muestran que el estado combinado bajo de vitamina D y K estuvo presente en el 20% de la cohorte y se asoció con un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas en comparación con el estado normal de vitamina D y K.

 

En cambio, de cara a los datos relacionados con la mortalidad cardiovascular y los eventos cardiovasculares, se observaron tendencias similares, aunque no estadísticamente significativas.

 

Resultados y declaraciones

 

Según el texto que se publicó a raíz del estudio, “el estado combinado bajo de vitamina D y K se asoció con un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas después del seguimiento con una incidencia del 22% frente al 7% para el grupo combinado de alto nivel de vitamina D y K: HR 1,44 ( 1,11-1,87), interacción P <0,001”.

 

Después de ajustar por posibles factores de confusión, la estimación del riesgo se volvió un poco más fuerte: 1,46 (1,12-1,90). “Los riesgos para niveles bajos de vitamina D o vitamina K fueron: 1,13 (0,87–1,46) y 1,09 (0,81–1,48), respectivamente. El índice de sinergia fue 2,09”.

 

Cabe destacar que se trata de un estudio observacional y, por lo tanto, la causa y el efecto no se pueden confirmar.

 

Suplementos de vitamina D + K

 

Una nutrición adecuada es un factor crucial para la buena salud. La suplementación con vitamina D es común y ciertamente beneficia la salud de los huesos, con efectos positivos demostrados en la densidad ósea y la prevención de fracturas. Sin embargo, la D debe equilibrarse con suplementos de vitamina K para una salud cardiovascular adecuada.

 

La vitamina D puede aumentar la absorción de calcio en los intestinos, pero no activar la proteína Matrix Gla (MGP), que es responsable de inhibir la calcificación en el sistema vascular. De hecho, los efectos importantes de la vitamina D para la salud ósea y cardiovascular son indirectos.

 

La vitamina D estimula la síntesis de proteínas dependientes de la vitamina K, osteocalcina y MGP. Estas proteínas requieren cantidades suficientes de vitamina K para estar activas, por lo que se aconseja suplementar nuestras dietas con este tipo de complementos alimenticios.

 

Referencias

 

van Ballegooijen AJ, Beulens JWJ, Kieneker LM, de Borst MH, Gansevoort RT, Kema IP, Schurgers LJ, Vervloet MG, Bakker SJL. Combined low vitamin D and K status amplifies mortality risk: a prospective study. Eur J Nutr. 2021 Apr;60(3):1645-1654.